miércoles, 11 de octubre de 2017

¿COMO TENER BUENA SALUD?
La salud conlleva a diversos ámbitos que están relacionados entre sí, como la salud mental y emocional. Si posee una salud psicológica apropiada, podrá desarrollar su potencial pudiendo afrontar positivamente las situaciones estresantes que se presenten en su vida, como la pérdida de un ser querido. A su vez, podrá pasar y compartir su tiempo con su familia, amigos y la comunidad que le rodea.
Valorarse y aceptarse a sí mismo es un aspecto clave para mantener su salud psicológica, lo que le permitirá disfrutar de la vida por completo. Sin embargo, si esto se convierte en una lucha, su habilidad de sentir, expresar y manejar sus emociones positivas y negativas especialmente la rabia se verán afectadas. Por ejemplo, si tiene una enfermedad física permanente, se ha jubilado o le han despedido, es posible que se sienta bajo de ánimo y estresado. Estos sentimientos suelen pasar, pero en ocasiones desarrollan otros problemas más serios, como la depresión o la ansiedad. Por tanto, tener una buena salud mental le protegerá de desarrollar estos trastornos. 
El factor más importante a considerar es el manejo de una buena alimentación para nutrir de manera óptima nuestro organismo:
1. Enfocarse en las frutas y verduras:
Una alimentación saludable está llena de vitaminas, nutrientes y colores (además de ser balanceada). La manera más fácil de que sea así es consumiendo más frutas y verduras, las cuales están llenas de nutrientes, pero no de calorías, es decir, podrás comer muchísimas sin que afecte tu cintura, además son buenas para la salud.

2. Incorpora carnes magras, productos lácteos bajos en grasa y granos integrales:
Por más saludables que sean las frutas y verduras, también necesitarás incorporar otros productos para que tu alimentación sea variada y balanceada. Cuando compres carnes, leche, quesos y pasta, asegúrate de escoger carnes magras, lácteos bajos en grasa y pasta de grano integral. Es decir, tendrás que comprar carnes blancas (sin piel), leche, queso, yogur descremado o bajo en grasa, pasta integral, quínoa y avena.

3. Reduce la cantidad de comida procesada:
 Si está empaquetada, lo más probable es que no sea tan saludable y, si está en un envase que vencerá en años, peor. Resulta que el Ministerio de Salud ni siquiera regula todos los ingredientes que contienen. Por otro lado, ¡el organismo no regula tampoco esos aditivos! Ni siquiera se reconocen como productos alimenticios. El organismo los almacena y no sabe qué hacer con ellos. Es algo muy desagradable.
·         El Ministerio de Salud tampoco regula todas las etiquetas. Las empresas pueden hacer uso libre de palabras y frases como “100 % natural”, “de corral”, “sin aditivos” y “puro” sin penalidad alguna. Así que si vas a comprar algo empaquetado que se venda con una afirmación que no parezca factible, es probable que no lo sea.

4. Toma más agua:
 Si buscas un milagro en la Tierra, quizá el agua sea tu respuesta. Mantente hidratado y verás que casi todas las demás partes de tu cuerpo se mantendrán sanas: la piel, el cabello, las uñas, los órganos, hasta tu mente.  Algunos estudios arrojaron que se puede bajar hasta 2 kilos (5 libras) al año con tan solo aumentar la ingesta de agua un litro al día aproximadamente.
·     Algunas de las razones que provocan la pérdida de peso es que beber agua te mantiene saciado, pero beber agua fría también acelera el metabolismo. De hecho, beber agua fría aumenta el metabolismo un 30 % durante 10 a 40 minutos. Así que toma agua fría mientras hagas ejercicios y quemarás incluso más calorías.

5. Cocina de la manera correcta:
Como vas a eliminar toda la comida procesada, inevitablemente estarás más tiempo en la cocina, en donde por fin pondrás tus conocimientos del canal de cocina en práctica. Cocinar es excelente para el presupuesto, las habilidades y la cintura, y te recomendamos lo siguiente:
·      Si puedes, consume la mayor cantidad posible de alimentos crudos. No hay nada de malo con las verduras congeladas y enlatadas, pero comerlas crudas será muchísimo mejor. En ese estado, no habrán perdido ninguno de sus nutrientes.
·        Emplea el tipo correcto de aceites, tales como el de oliva o de cártamo, pues están llenos de grasas buenas. Haz lo mismo con los quesos, mantequillas y cremas untables, procura buscar la versión light de sus equivalentes con grasas completas.

 



6. Concéntrate en las grasas buenas:
 Hemos hablado sobre ellas anteriormente, pero queda mucho más por explorar: las grasas son necesarias (sobre todo para que tu cabello esté más brillante, para que tus uñas estén más sanas y para que tu sistema digestivo funcione normalmente), pero las grasas no saturadas son muchísimo mejores que las saturadas (que contienen grasas trans). Algunas fuentes de grasas buenas son: el aceite de oliva, el aguacate y las nueces, siempre con moderación.
A continuación se muestra un video con algunos consejos para tener una buena salud:


Empleada por un médico especialista:




Hecho por:  Ora Zegarra Ivette
Carrera: Medicina Humana                   
Facultad: Ciencias de la salud 




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